Los Ovnis SI nos Visitan: espacio z35W7z4v9z8w

Noticias sobre casos paranormales y videos sobrenaturales. Descubre como cientos de platillos visitan nuestro planeta diariamente.

Mostrando entradas con la etiqueta espacio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta espacio. Mostrar todas las entradas

21 de abril de 2012

Astrónomos descubren una luna con forma de ''Ovni''


Los astrónomos se quedaron de piedra al ver esta imagen, transmitida a la Tierra por la sonda Cassini desde Saturno. Se trata de Pan, una de las muchas lunas que orbitan alrededor de este mundo gigantesco, una que había permanecido hasta ahora oculta dentro de sus anillos y que no había podido, por lo tanto, ser fotografiada con detalle, a pesar de haber sido descubierta en 1990. Su forma, que recuerda a la de un ovni, ha causado una gran sorpresa entre los investigadores.

Junto con Atlas, otra luna de extrañas formas, se cree que Pan nació de la acumulación de grandes cantidades de partículas heladas de los propios anillos en los que se encuentra, un extremo que podría arrojar luz sobre cómo los planetas se forman a partir de un disco de materia que rodea a las estrellas recién nacidas.

Tanto Atlas como Pan, que miden apenas unos 20 km. de polo a polo, tienen un extraño abultamiento en sus zonas ecuatoriales, lo que les confiere su extraño aspecto de platillo volante.

A primera vista, podría parecer que su forma se debe a una rotación muy rápida, algo parecido a lo que le sucede a un disco de masa de pizza cuando empezamos a darle vueltas. Pero los astrónomos han descubierto que cada uno de estos dos satélites tarda cerca de 14 horas en completar una única rotación, una velocidad absolutamente insuficiente para explicar una forma tan caprichosa.

Carolin Porco, científica planetaria del Instituto de Ciencias Espaciales en Boulder, Colorado, sospecha que estas lunas tan peculiares podrían haberse formado del propio material de los anillos, y no a partir de fragmentos de colisiones con las lunas mayores del planeta.

Tras analizar las formas y las densidades de las lunas a partir de datos obtenidos por la Cassini, el equipo que digige Porco se encontró que tanto Atlas como Pan son luminosos, porosos y helados. Es decir, que tienen exactamente las mismas características de las partículas que forman los anillos.

Simulaciones informáticas posteriores sugieren que entre un tercio y la mitad del material que compone estas lunas procede, precisamente, de los anillos de Saturno. Y que ese material se acumula alrededor de fragmentos más densos de roca, procedentes de antiguas colisiones sucedidas hace miles de millones de años.

El resultado son imágenes como las que encabezan estas líneas. Se cree que Saturno tiene más de 200 satélites, aunque por ahora se ha confirmado la órbita de unos 60. Queda, pues, mucho que descubrir. Y muchas sorpresas por encontrar.(fuente)

Espectacular fotografía especial del telescopio Hubble


El telescopio espacial Hubble cumplió 22 años de observar el universo a través de sus potentes lentes, y para celebrarlo, captó una imagen que muestra estrellas jóvenes que están en el corazón de la nebulosa conocida como Tarántula.

A 170,000 años luz de la Tierra, esta nebulosa ni siquiera está en nuestra propia galaxia sino en la vecina conocida como la Gran Nube de Magallanes. Pero el potente Hubble es capaz de captar a miles de estrellas que se ubican en este espacio a través de la composición de 30 cuadros por separado que forman este tipo de imágenes.



El corazón de la nebulosa es conocido como NGC-2070, contiene aproximadamente medio millón de estrellas y tiene una antigüedad de unos 3 millones de años. Algunas de ellas tienen 100 veces la masa del Sol. Sus filamentos incandescentes de los lados forman una especie de patas de araña, por lo que es conocida como Tarántula.


La historia del Hubble comenzó en 1989, cuando los científicos estadounidenses lanzaron el telescopio al espacio confiados en la trascendencia que tendría gracias a la capacidad con la que fue dotado. Pero se encontraron con que habían colocado del lado equivocado su espejo, lo que generaba un grave error en su enfoque.

Fue hasta 1993 cuando los astronautas del transbordador espacial Endeavour llegaron al telescopio con el equipo necesario para realizar las reparaciones necesarias y eliminar la visión borrosa del costoso observador espacial.


En 2002 y 2009, al Hubble le fueron agregadas dos cámaras que lo hicieron todavía más potente. La Advanced Camara for Surveys y la Wide Field Camera 3 le permiten a este telescopio obtener imágenes más nítidas como las de la Nebulosa Tarántula, de acuerdo con esta revista estadounidense.

Desde ese momento, las imágenes que ha mostrado no han dejado de asombrar y les han permitido a los científicos conocer más acerca de la conformación del universo en lugares tan lejanos que nunca antes habían sido observados.


Este mismo mes se dio a conocer una imagen en perspectiva de la galaxia espiral clasificada como la NGC-2683, a la que los astrónomos del Astronaut Memorial Planetarium and Observatory le encontraron forma ovni en una vista lateral, pues desde la perspectiva cenital es una espiral.

Otra de este tipo de coloridas imáenes fue publicada en el pasado aniversario del telescopio gracias a que dos galaxias -la UGC-1810 y la UGC-1813-juntas formaron una figura parecida a una rosa.
Esta galaxia ya había sido observada en 1788 por el astrónomo William Herschel , quien con uno de sus telescopios (hechos por él mismo) pudo observarla pero sólo como una gran mancha alargada, a diferencia de las miles de millones de estrellas que es capaz de ver el Hubble.

Aunque la operación del Hubble se mantiene normal, su remplazo ya se está fabricando. Se trata del nuevo supertelescopio llamado James Webb de la NASA -que ha sobrevivido a recortes de presupuesto del gobierno de Estados Unidos- y se tiene considerado lanzar en el año 2018.(fuente)

19 de abril de 2012

Explora el espacio con 'The Solar System: Explore your Backyard'



The Solar System: Explore your Backyard' es una aplicación del sistema solar que permite abarcar el universo cercano con la palma de la mano. El programa muestra rotaciones, órbitas, localizaciones y velocidades del Sol y los planetas que componen el sistema solar. Todo, por supuesto, basado en estrictos datos científicos..

El autor del programa, Christopher Albeluhn, cuenta en la página Indiegogo que el proyecto comenzó como un videojuego para crear el planeta Tierra. Su proyecto tomó dimensiones astronómicas. Ahora tiene en marcha crear un simulador en la plataforma que ha desarrollado y, cuando consiga financiación, realizar las adaptaciones para los sistemas operativos de Apple y Android.

La aplicación pretende competir (con pocas opciones) con rivales consolidadas, como el Jet Propulsion Lab de la NASA, una aplicación para web educativa para observar el movimiento de los asteroides y la historia de la conquista espacial.(fuente)

Ken Nealson asegura que no estamos solos en este Universo


A la pregunta de si estamos solos en el universo, Ken Nealson, catedrático de Geobiología de la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, y astrobiólogo de la NASA, lo tiene claro.

Si ciertas bacterias son capaces de sobrevivir a las condiciones más extremas de la Tierra, incluso sin oxígeno, es más que probable encontrarlas en otros planetas.

Los humanos solo comemos una cosa, carbono orgánico; y solo respiramos otra, oxígeno. Así funciona la vida, “o eso creemos”, asegura Ken Nealson, catedrático de Geobiología de la Universidad del Sur de California, en Estados Unidos, y astrobiólogo de la NASA.

“Sin embargo las bacterias comen todo tipo de materia (compuestos inorgánicos como el sulfuro, hidrógeno o amonio, entre otros), en realidad cualquier cosa de la que obtienen electrones, y pueden interactuar con cualquier elemento químico de la tabla periódica”, subraya el microbiólogo.

En cuanto a lo que respiran, no es solo oxígeno, sino también CO2, sulfito, nitrato y otras sustancias. Incluso son capaces de aprovecharse de una roca sólida como sustituto del oxígeno, es decir, que pueden “respirar rocas”, como afirman coloquialmente los científicos al hablar del transporte extracelular de electrones descubierto hace dos décadas y que sigue sin aparecer en los libros de texto.

“Años más tarde descubrimos que al quitar la roca del experimento y añadir electrodos, lo único que “respiran” estas mismas bacterias son los electrodos. Forman una capa a su alrededor y le proporcionan electrones, y por tanto energía”, detalla Nealson. Como estos microorganismos pueden comer cualquier cosa, los científicos probaron con residuos humanos e industriales para producir electricidad. Y lo consiguieron.

“Parece muy bonito para ser cierto, pero lo es, aunque no va a solucionar la crisis energética”, advierte el experto estadounidense, quien añade que no solo se puede crear electricidad sino también purificar el agua y eliminar los contaminantes sin ningún soporte electrónico.

El equipo de Nealson está intentando diseñar esta tecnología barata y ecológica en aldeas africanas donde la gente podría traer sus residuos cada día y obtener agua limpia a cambio.

Según el investigador, “en los próximos 5 o 10 años, veremos la primera aplicación legítima a este proceso”, porque hay unas 15 empresas de todo el mundo que ya están intentando aplicarlo. “Es una buena tecnología verde que solo usa materiales biológicos como fuente, trabaja muy rápido y produce bastante energía”.

Sin embargo, aún es necesario abaratarla si lo que se pretende es abastecer a todo un poblado de países empobrecidos. “Hay una parte muy barata, la del electrodo que no cuesta casi nada y las bacterias que son gratuitas (puedes cultivar cuantas necesites), pero la otra parte requiere platino en el electrodo, que es lo que cataliza el oxígeno convertido en agua”, indica el investigador.

En el laboratorio de Nealson han obtenido recientemente esta misma reacción de electrones y oxígeno utilizando bacterias que se pueden poner en un cátodo (electrodo negativo del que parten los electrones) para eliminar el platino, lo que para el microbiólogo es “una gran victoria”.

Pero aún hay más, Nealson asegura que se podría conseguir todo un proceso bacteriológico con células solares, es decir, las bacterias se podrían alimentar de luz solar, y para ello no quedan más de 10 o 15 años. “Valdrá la pena esperar”.

Hasta entonces, la microbiología deberá intentar descubrir lo que oculta el microscopio. Por ahora, gracias a mejores métodos moleculares para ver a las bacterias, los científicos han descubierto que “solo somos capaces de cultivar cerca del 0, 1% de todas las bacterias que vemos en el microscopio”, afirma el experto.

Pero la pregunta que se hacen los microbiólogos es “¿qué hacen realmente las otras bacterias que no podemos cultivar?”

“Es completamente desconocido. Al mirar sus cromosomas se podría averiguar cómo actúan pero todavía no se ha probado; y no se puede demostrar si no se pueden cultivar”, testifica Nealson.

Hay diferentes lugares del sistema solar en los que algunos organismos que habitan la Tierra podrían sobrevivir, como en las lunas de Júpiter.

Microorganismos extraterrestres:

La vida microbiana se ha adaptado a la salinidad, a la temperatura, al pH, a la aridez, a la radiación, y a la presión.De los microorganismos que ya se conocen, lo que más sorprende a este microbiólogo que se niega a jubilarse aún es lo resistentes que son.

Cuando Nealson empezó a estudiar microbiología, no podía imaginarse que las bacterias sobrevivirían a más de 100 ºC. No obstante, en los años ’70, se descubrió que había bacterias que vivían en los géiseres del Parque Nacional de Yellowstone (Estados Unidos).

Durante años se pensó que uno de los lugares más desérticos de la Tierra –el desierto de Atacama en Chile– era estéril, pero al mirar en el interior de las rocas se observó todo tipo de vida. Río Tinto en Huelva es otro de los lugares “más fascinantes de la Tierra”, para Nealson. “Muchos de estos entornos extremos te hacen pensar de forma diferente sobre la posibilidad de encontrar vida en otros planetas, y Río Tinto en Huelva es uno de ellos”, apunta.

Desde que empezó a conocer la habilidad de las bacterias, el interés de Nealson por hallar vida microbiana fuera de la Tierra creció. Las misiones del telescopio espacial Hubble han sido determinantes en este sentido.

En los últimos 10 años, sus datos han demostrado que existen millones de planetas que se parecen a la Tierra. “Pero estos planetas están a muchos años luz de nosotros. Incluso si obtienes una señal de alguno de ellos (una que se pudo generar hace 100 años), llevará 1.000 años llegar allí a la velocidad a la que viajamos ahora. Es fascinante pero frustrante a la vez”, manifiesta el experto, que lo tiene claro: “Es 100% seguro que hay vida ahí fuera”.

El problema es cómo encontrarla. “Cuando una misión de la NASA planea ir a Júpiter o Saturno –al que se tarda ocho años en llegar–, o incluso más lejos, a Neptuno, el tiempo de ir y volver, has perdido un tercio de tu carrera, y a lo mejor fracasa”, señala.

Sin salir del sistema solar , desde el punto de vista de un microbiólogo, hay diferentes lugares en los que algunos organismos que habitan la Tierra podrían sobrevivir. Por ejemplo las lunas de Júpiter: Europa, Calisto y Ganímedes. “No sabemos exactamente lo grueso que es el hielo ni cómo es el agua debajo, pero seguro que en cada una de estas lunas hay más agua de la que tenemos en la Tierra”, señala Nealson. El agua líquida es esencial para vida como la nuestra pero “lo que es esencial es el líquido”.

Otro lugar donde buscar es una luna de Saturno, Encélado, que rodea uno de los anillos del planeta. “Siempre ha tenido agua congelada”. Titán, otra de las lunas de Saturno, “no tendría vida como la conocemos porque hace demasiado frío”, pero tiene metano y etano líquidos. “Supongo que hay diferente tipo de vida allí”, insiste el investigador que asegura que esta vida sería “tan rara” que “ninguna de las reglas de química con las que hemos crecido tendría entonces sentido”.

“Si no piensas en cosas como estas te vuelves muy geocéntrico sobre la búsqueda de vida y te perderías cosas muy interesantes. Sea el tipo de vida que sea, va a necesitar energía y deberíamos ser capaces de ver los lugares donde la energía es consumida”.

Hasta que se descubran los primeros indicios de vida extraterrestre, hay mucho trabajo por hacer en la Tierra, porque “aún se desconoce el potencial de la microbiología y es una oportunidad mayor de lo que uno imagina”. Uno de los ejemplos que da Nealson es la corrosión (de buques, cañerías, etc.) en Estados Unidos, que supone un gasto de más de 200.000 millones dólares al año.

La inversión en el estudio de los microbios que provocan la corrosión “sería un avance”. Solo con reducir un 2% el ritmo de la corrosión, se recuperarían 400 millones dólares al año.”Ahora toca convencer para obtener financiación”, afirma el investigador.

Y para convencer basta con recordar que el 99, 9% de las bacterias son nuestras amigas. Muy pocas son realmente dañinas. “El planeta y el cuerpo humano funcionan gracias a las bacterias buenas. Lo único es que todavía no hemos aprendido esta lección”, concluye Nealson.

15 de abril de 2012

Lluvia de estrellas y Saturno 2012 (Expedición Astronómica)

Sigueme en tu Email